Almacenamiento y estabilidad de péptidos.
La estabilidad de un péptido depende de si está liofilizado o en solución. El polvo seco aguanta mucho más que la solución acuosa, y las dos formas piden condiciones distintas. El enemigo constante es la humedad, la temperatura y la luz.
Liofilizado
El polvo liofilizado es estable en frío. Refrigerado (2 a 8 °C) se conserva a corto y mediano plazo; para conservación prolongada se guarda en congelación (−20 °C), seco y protegido de la luz. Deja que el vial alcance temperatura ambiente antes de abrirlo para evitar que la humedad condense sobre el polvo.
Reconstituido
Una vez en solución, el péptido es menos estable. Se mantiene refrigerado (2 a 8 °C) y se usa dentro de la ventana de trabajo. Etiqueta el vial con la fecha de reconstitución y la concentración para no perder la trazabilidad.
Si necesitas conservar la solución más tiempo, se puede alicuotar y congelar para evitar ciclos repetidos de congelación y descongelación, que degradan el péptido.
Buenas prácticas
Minimiza los ciclos de congelación y descongelación; cada uno estresa la molécula. Protege de la luz, cierra bien el vial y evita la humedad. Un almacenamiento correcto es lo que hace que la pureza documentada del lote siga siendo cierta cuando lo usas.
Preguntas frecuentes
¿A qué temperatura se guarda un péptido liofilizado?
Refrigerado (2 a 8 °C) para el corto y mediano plazo, y en congelación (−20 °C) para conservación prolongada, siempre seco y protegido de la luz.
¿Cuánto dura reconstituido?
Menos que en polvo. En solución se mantiene refrigerado y se usa dentro de la ventana de trabajo; alicuotar y congelar ayuda a evitar ciclos repetidos de congelación.
¿Por qué dejar que el vial llegue a temperatura ambiente antes de abrir?
Para que no condense humedad sobre el polvo frío. La humedad es uno de los factores que más degradan un liofilizado.